El cronograma de atención será de la siguiente manera según la terminación del DNI de las personas y del CUIT de las empresas: lunes 0 y 1; martes 2 y 3; miércoles 4 y 5; jueves 6 y 7 y viernes 8 y 9.

Las personas a ser atendidas deberán sacar previamente un turno a través de las páginas de Internet de las entidades, o por otro medio electrónico que los bancos pongan a disposición como el correo electrónico y los teléfonos.

Asimismo, las entidades deberán entregarles por vía electrónica un comprobante del turno acordado, indicando día de la cita, identificación de la persona y ubicación de la sucursal correspondiente. Ese comprobante servirá de permiso de circulación entre el domicilio y el banco.

El Banco Central afirmó que los clientes sólo podrán presentarse –en el día y sucursal indicados– con la constancia de turno emitida por la entidad financiera.

Y agregó que en el caso de la atención de clientes que sean beneficiarios de haberes previsionales y pensiones o de aquellos cuyo ente administrador corresponda a jurisdicciones provinciales o a la Ciudad de Buenos Aires, “será conforme al cronograma que la Anses o el correspondiente ente administrador establezca, no siendo necesaria la obtención de turno alguno”.

Tras la compleja reapertura de las sucursales bancarias para pagar jubilaciones y beneficios sociales el pasado viernes 2, que rompió con 14 días de cuarentena total, el Gobierno apunta a restablecer la actividad en determinados sectores.

El episodio, que interrumpió 14 días de aislamiento social preventivo y obligatorio decretado desde el Gobierno nacional, le valió retos al presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y al titular de la Anses, Alejandro Vanoli, de parte del presidente Alberto Fernández.

La decisión anunciada había sido tomada en una reunión de Directorio del Banco Central celebrada hoy, en la que las características de la atención bancaria al público había tenido un rol esencial. Cabe destacar que tanto desde el gobierno como desde la autoridad monetaria habían mostrado un claro malestar hacia los bancos por las demoras en colocar la línea crediticia para pymes. La necesidad de agilizar ese financiamiento pudo ser una de las razones que estuvo detrás de la decisión.

De todas formas, la medida no implica una normalización absoluta del funcionamiento de los bancos. Su vigencia, según detalla la comunicación del BCRA, solo está confirmada hasta el viernes 17 y no incluye la atención por ventanilla.

(infobae.com)